
Benjamín Reyes / La Palma
Rolando Díaz (La Habana, 1947) acaba de proyectar su nueva película “Adiós Cuba” en el XXI Festivalito de La Palma, tras un exitoso periplo por festivales internacionales, que incluyen el Festival de Cine Latinoamericano de Trieste (Italia), el Festival de Cine de Miami o el Festival de Cine Global de Santo Domingo. Rolando Díaz es un director hispano-cubano de singular trayectoria. Forjado en los noticiarios, que le llevaron a grabar en lugares tan dispares como Angola o Siberia. Cuenta con 12 largometrajes dirigidos, 8 de ellos rodados en el exilio ―en España, República Dominicana y Estados Unidos―, y 18 cortometrajes. “Adiós Cuba” se puede visionar en la plataforma Vimeo hasta el próximo 20 de octubre. Después, se podrá ver en otras plataformas digitales. La fecha se podrá consultar en la página web adioscuba.es.
– Con 79 años a cuestas, ¿todavía mantiene la ilusión por seguir rodando cine?
“Tengo mucha ilusión por rodar cine. Mientras tenga vida voy a seguir rodando”.
– ¿“Adiós Cuba” es un ejercicio de cine comunitario? (ha contado con micromecenazgo)
“En realidad el micromecenazgo fue solo de 3.000 €. He tenido que poner 20.000 € de mis ahorros particulares”.
– En “Adiós Cuba plasma la poética del éxodo. ¿La película refleja más realidad que ficción?
“La ficción la entremezclo con el documental. Una directora de teatro hace entrevistas a personas reales y los testimonios son reales. A partir de ahí hacemos una fabulación en forma de obra de teatro. Los 4 intérpretes a los que entrevista son emigrantes, que representan a todos los que nos hemos ido de Cuba”.

– El cartel lo diseña su hijo, el fotógrafo y artista visual Remón Díaz.
“En realidad diseñó dos carteles. En uno se representa una bicicleta y en el otro se puede ver una isla de Cuba deshaciéndose”.
– Las escenas filmadas en Cuba se rodaron sin permiso gracias a su amigo y cineasta Fernando Pérez.
“Sí, le envíe a Fernando Pérez todas las indicaciones de cómo quería que se rodaran las escenas. Fernando Pérez y yo somos yunta desde que somos muchachitos. Como somos tan amigos nos está rodando Domingo de Luis, aquí en Canarias, un documental sobre nuestra amistad”.
– ¿Qué runrún le ha llegado de los cubanos en el exilio?
“La gente que va al cine prefiere pasarlo viendo una comedia. A los exiliados cubanos les toca este tema muy de cerca Hay tantos cubanos que se han ido de Cuba en balsas… Aún así, la película estuvo 5 semanas en un cine comercial de Miami con 5 funciones diarias. Así que ha gustado a los cubanos exiliados”.
– Cuenta con 12 largometrajes dirigidos, 8 de ellos rodados en el exilio (en España, República Dominicana y Estados Unidos). ¿Cómo fue rodar 4 largometrajes en Cuba?
“Antes de llegar al largometraje rodé muchos noticieros. Rodar cine en los 80 en Cuba fue bien porque había una industria apoyada por el Instituto de Cine Cubano. Luego, cuando llegué a Canarias formé mi propia productora con Aurelio Carnero. Trabajé con los hermanos Ríos o la Mirada Producciones”.
– Fue corresponsal de guerra en Angola. ¿Cómo recuerda aquella experiencia?
“Fue una experiencia buena. Nos desplazábamos en un jeep militar”. Directamente no estuve en la guerra. El mayor riesgo que corríamos fue el de la minas antipersonas y minas antitanques”.
– ¿De qué película se siente más orgulloso?, ¿quizá de “Los pájaros tirándole a la escopeta” (1984)?
“Los pájaros tirándole a la escopeta es mi película más popular. La vieron en cine 3 millones de cubanos y ganó 14 premios internacionales. Es un orgullo grande. He rodado filmes que quiero mucho como El largo viaje del rústico, Dossier de ausencias, que rodé en República Dominicana, o Fuera de juego. Me considero feliz con la vida que he tenido”.
Sumario
Las escenas filmadas en Cuba se rodaron sin permiso gracias a su amigo y cineasta Fernando Pérez
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Licenciado en Historia del Arte y Periodismo. Gestor cultural especializado en
cine y cultura, ha publicado en 17 periódicos del territorio nacional. Dirigió la
revista “Musicalia”.
Ha cubierto más de 100 de festivales de cine: San Sebastián, Seminci,
Gijón, Sitges o Bafici (Buenos Aires), entre otros.
Ha llevado a cabo la documentación, entrevistas y producción de los
documentales “Déjame ser” (2014), “El doncel de Guerea” (2015) y “Amaro
Pargo: entre la leyenda y la historia” (2017).
Desde 2015 es el programador del festival DocuRock.
En 2016 obtuvo el premio de Periodismo de Investigación Leoncio Rodríguez,
que otorga el periódico “El Día”.
En 2019 publicó el libro “Camposanto de San Juan (1814-1983). Historia de
la ciudad de la Laguna a través de su primer cementerio”.



